Vista general del aseo-Taller cerámico, donde instalé mi taller cerámico. No tenía horno cerámico, llevaba mis piezas a cocer (como lo hizo en sus inicios la ceramista Lucie Rie) con mucho cuidado a Keramos. Iban separadas con papel periódico arrugado para amortiguar y asegurar las piezas cerámicas en estado de hueso (osea secas y sin cocer). Nunca se rompió ninguna. Este fue mi taller de cerámica en apenas metro y medio durante los dos años que viví en El Portil (Huelva).
Ahí nos pilló el confinamiento. Nos habíamos instalado de vuelta en España tras tres años en Pretoria. Nuestro adosado nos sedujo por su orientación, pero sobretodo por el pequeño jardín trasero con rosales, un naranjo, ciruelos y un olivo. Setenta y pocos metros repartidos en dos plantas: cocina, salón-comedor y un aseo en planta baja y 3 dormitorios y un baño en la planta alta. Estaba claro, que en los 160cm x 170cm del aseo, había suficiente espacio en lo que ocupa la ducha, para aprovecharlo como espacio de trabajo y tener lo indispensable: una pequeña mesa de trabajo para amasar, baldas que puedo fácilmente quitar y poner cerca del torno para colocar las piezas que torneo, agua (que uso a conciencia y a medida, reciclando lo mas que puedo y evitando verter residuos y sobre todo no obstruir las tuberías).
Y hasta el lujo de una ventana de luz natural y voilà! Así quedó inaugurado mi aseo como taller de cerámica artesanal.

Estos son mis bocetos de planta, alzado y perspectiva interior de la distribución del aseo para acondicionarlo como taller cerámico. Instalé un plato de ducha, a ras de suelo sobre el que coloqué el torno. Detrás, la mesa de trabajo BEKVÄM en abedul de Ikea y sobre ella, baldas que puedo quitar y poner.
Las pellas de arcilla se almacenan en las baldas inferiores de la mesa. Un carrito con ruedas, me sirve para guardar herramientas, esmaltes y óxidos. Mi sistema de reciclaje y recuperación de arcilla, consistía en dejar los cubos de agua con arcilla decantar en el espacio debajo del torno y eliminaba el exceso de agua, a medida que la arcilla se asentaba en el fondo del cubo. Luego retiraba la pasta líquida y la colocaba sobre una pequeña plancha de escayola (de fabricación casera) que controlaba a diario hasta que el agua evapora y consigue la plasticidad para trabajarla de nuevo.
De esta manera, limitaba la acumulación de arcilla para reciclar, lo que facilitaba el amasar pocas cantidades y mantenía el orden del espacio limitando la ocupación de cubos al mínimo.


Los trabajos fueron rápidos y sencillos. Este plato de ducha mide 70 x 100cm y mi torno ocupa sobradamente ese espacio.

Lo tenía todo literalmente frente a mis narices y al alcance de mi mano, solo tenía que girarme.
Mis manos libres. Una astucia fue la de colocar un cesto de ducha de plástico para organizar mis herramientas y liberar así espacio. Una novatada que me dió un gran aprendizaje, fue la siguiente: encontré en la basura, unas placas de escayola que debían ser para falso techo, el espesor del borde tendría unos 3 cm y no me di cuenta que el espesor del centro era muy inferior. Las quería para recuperar arcilla (la escayola absorbe el agua y facilita así la evaporación necesaria para que la arcilla recupere la plasticidad necesaria para trabajarla). Apoyadas sobre el plano de trabajo de madera (y sin protección alguna entre ellas) extendí la arcilla decantada/asentada echa pasta liquida. Al día siguiente para mi gran disgusto, la placa de escayola tan fina había absorbido toda el agua y ésta había pasado al plano de trabajo de la mesa de madera deformándolo completamente. Tiré las placas de escayola y dejé secar el plano de trabajo colocando todo peso pesado que encontré a mi alcance. Lo que no sabía era que el abedul de la mesa al secar, recupera para mi gran fortuna su forma plana. Mis aprendizajes:
- Que la placa de escayola para reciclar y recuperar arcilla tenga un espesor homogéneo y que sea muy generoso, diría de mas de 7 cm.
- Que si el plano de trabajo de tu mesa es de madera, que sea de Abedul y que entre ellos coloques unos listones de madera para dejar circular el aire y ayudar al proceso de secado de la escayola.
- Que si no tienes una galletera para recuperar y reciclar tu arcilla, no esperes a tener grandes cantidades, piensa que luego tienes amasar a mano toda esa arcilla y puede crearte agujetas al día siguiente o en el peor de los casos tendinitis.
- No te despistes, no dejes tus herramientas caer en los cubos de recuperación de arcilla, el agua corroe el metal y pudre la madera, ademas puede ser peligroso para tus manos encontrar objetos punzantes mientras extiendes la arcilla.
- Tus manos son tu mejor herramienta, cuídalas mucho.

Una reflexión final: El dejar decantar la arcilla permite recuperar la arcilla pero también el agua, es una pequeña iniciativa sostenible para aprovechar al máximo este recurso natural. Tomemos conciencia y respetemos nuestro medio ambiente adoptando pequeños hábitos sostenibles.
Lista resumen acondicionamiento aseo y equipo taller cerámico:
- Plato de ducha 70cm x 100cm acrílico plano.
- Pintura para azulejos Luxens blanco satinado.
- Cremalleras, cartelas y baldas de madera de 60cm x 30cm.
- Bekväm carrito abedul de Ikea y aceite para maderas.
- Torno Shimpo RK-55.
- Taburete de madera.
- Organizador de plástico.
